Ésta no es más que una entrada sin sentido:
Como lo prometido es deuda, ahí les cumplo.
Ojo, el otro blog no tiene en absoluto nada que ver con éste.
Digamos que este blog, en el cual escribía -cosa que ya no hago- me servía de algo. El otro, es una aventura por ciertas divagaciones para nada lisergicas o vanguardistas (que vamos, son casi sinónimos), que surgen de la nada, o de alguna cosa sin forma física (o con aspecto de polvo) que haya perdido por mi cerebro y que se materializa por lo general como imágenes poco resueltas, carentes de belleza y sentimiento, o algo por el estilo. La mayoría son, para ir directo al grano, giladas que surgen del aburrimiento o mi deseo de expresar mis ganas de molestar a alguien, que por ciertas razones -resumibles como mi soledad permanente- no me queda más que jugarmelos en los azarosos rincones de internet.
Una apuesta difícil, si la hay, pero....Después no me abuucheen si no les gusta, que yo avisé. El que avisa, no traiciona.
Y si tienen ganas de enojarse, quéjense con ganas de que hace unos 8 meses que está creado y recién ahora les aviso.
Mis más sinceros abrazos y saludos mis amigos y mis no tanto, y que tengan buen día.
Mostrando las entradas con la etiqueta Lo que el viento no se lleva(?). Mostrar todas las entradas
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viernes, octubre 1
Sopadepo
Lo de siempre, también!
Al fin el viento sopló con fuerza.,
Lo que el viento no se lleva(?),
Nuevo comienzo,
Tiempo Libre
miércoles, enero 6
Me mudo, señores.
Me mudo a otro blog. O mejor dicho, empiezo de nuevo.
No se por qué. No pregunten, che. Supongo que quiero explayarme hacia otros lados, a los que este blog ya no puede acompañarme. O bien, en realidad lo hago más por capricho que por otra cosa, como siempre les dejo las dudas a los demás. Acá ya me siento como en casa. Me da pena, pero qué le voy a hacer, sin pensarlo dos veces, ¡hasta luego!.
Prometo dar noticias de mi nuevo blog, en cuanto lo termine de idear, o lo que sea que se me de por hacer ahora, no se preocupen que ¡sabrán de mi!, ¡gentes desconocidas de más allá del monitor!.
Gracias por todo hasta hoy.
Porque este blog fué de gran ayuda siempre. Me sorprende que hubo gente que lo haya leído. Y por eso gracias también.
Abrazos, y desde luego, ¡feliz dos mil diez!. Que nos lo merecemos todos.
No se por qué. No pregunten, che. Supongo que quiero explayarme hacia otros lados, a los que este blog ya no puede acompañarme. O bien, en realidad lo hago más por capricho que por otra cosa, como siempre les dejo las dudas a los demás. Acá ya me siento como en casa. Me da pena, pero qué le voy a hacer, sin pensarlo dos veces, ¡hasta luego!.
Prometo dar noticias de mi nuevo blog, en cuanto lo termine de idear, o lo que sea que se me de por hacer ahora, no se preocupen que ¡sabrán de mi!, ¡gentes desconocidas de más allá del monitor!.
Gracias por todo hasta hoy.
Porque este blog fué de gran ayuda siempre. Me sorprende que hubo gente que lo haya leído. Y por eso gracias también.
Abrazos, y desde luego, ¡feliz dos mil diez!. Que nos lo merecemos todos.
Lo de siempre, también!
Al fin el viento sopló con fuerza.,
Lo que el viento no se lleva(?),
Nuevo comienzo
lunes, junio 8
Verborragia.
Hoy es el día de turno.
Le tocó a las palabras. Así como otros días le toca a mi cuaderno de dibujo, o a la pobre guitarra -aunque de pobre no se merece nada! Pobre mi oído musical, eso sí-.
Será que se despertó mi espíritu aventurero, y me pide navegar en un mar de incertidumbre y emoción como es el mar de los escritores, que jamás esta calmo, y golpea con furia contra los barrancos de la imaginación, susurrando en cada ola historias únicas.
Tal vez sea arrogante de mi parte decir que puedo navegar en el mar de los escritores. Probablemente por eso naufrague pronto, y repetidas veces. Pero la corriente, a pesar de golpearme contra las rocas, siempre me lleva a alguna costa, y es ahí donde puedo empezar de nuevo.
Como sea que llegué aquí ya no me acuerdo, pero hoy les voy a contar una historia, para hacer gala de mi arrogancia, y ver por lo menos, a qué costa llegaré después.
El mentiroso:
Como él mismo cuenta siempre, empezó a contar historias a los 7 años. Desde entonces que el dice haber vivido muchísimas aventuras. Algunas heroicas, otras fantásticas, tristes, felices, con monstruos y amistades de esas que perduran para siempre.
Tengo recuerdos de yo con 6 o 7 años, sentada en el banquito de siempre, y él ahí, contando su fiera batalla contra los gigantes del océano, la increíble historia de cómo cruzó un bravo río en una balsa improvisada y cuando llegó a la costa fue raptado por indios caníbales, o aquella vez que escapo de un gorila gracias a unas lianas -obviamente, atando a la bestia en una palmera-, o cuando conoció a la última tripulación de piratas del mundo.
Cada día en una esquina, a la sombra de un arbolito se sentaba en un banco de plaza, y pasaba el día contándole alguna historia al afortunado que tuviera la oportunidad de sentarse a su lado.
Siempre sorprendía a más de uno debido a la aparente veracidad de sus relatos. La manera de contar cuentos que tenía era infalible, podía tranquilamente hacer lagrimear hasta al más duro de los hombres, y emocionar hasta a la más fría de las señoritas.
Un día, apareció un desconocido que se sentó a charlar con él. Después de intercambiar unas palabras, el mentiroso proclamó -"es probable que éste sea mi último cuento. Me estoy jugando la vida en esta historia,"- y contó la que sería, tal vez, la más dura de todas las historias que contaría nunca, contó su vida, tal como había sido. Sin fantasías, sin gigantes, sin gorilas.
Terminó su cuento, y se fue.
El hombre desconocido se quedó sentado un largo rato. Todo lo que esperaba era otra mentira.
Durante los días siguientes, el banco de siempre se mantuvo vacío.
Supe entonces, que el mentiroso había contado la verdad, se había jugado la vida y había perdido por contar la más peligrosa de las historias, la historia real.
Le tocó a las palabras. Así como otros días le toca a mi cuaderno de dibujo, o a la pobre guitarra -aunque de pobre no se merece nada! Pobre mi oído musical, eso sí-.
Será que se despertó mi espíritu aventurero, y me pide navegar en un mar de incertidumbre y emoción como es el mar de los escritores, que jamás esta calmo, y golpea con furia contra los barrancos de la imaginación, susurrando en cada ola historias únicas.
Tal vez sea arrogante de mi parte decir que puedo navegar en el mar de los escritores. Probablemente por eso naufrague pronto, y repetidas veces. Pero la corriente, a pesar de golpearme contra las rocas, siempre me lleva a alguna costa, y es ahí donde puedo empezar de nuevo.
Como sea que llegué aquí ya no me acuerdo, pero hoy les voy a contar una historia, para hacer gala de mi arrogancia, y ver por lo menos, a qué costa llegaré después.
El mentiroso:
Como él mismo cuenta siempre, empezó a contar historias a los 7 años. Desde entonces que el dice haber vivido muchísimas aventuras. Algunas heroicas, otras fantásticas, tristes, felices, con monstruos y amistades de esas que perduran para siempre.
Tengo recuerdos de yo con 6 o 7 años, sentada en el banquito de siempre, y él ahí, contando su fiera batalla contra los gigantes del océano, la increíble historia de cómo cruzó un bravo río en una balsa improvisada y cuando llegó a la costa fue raptado por indios caníbales, o aquella vez que escapo de un gorila gracias a unas lianas -obviamente, atando a la bestia en una palmera-, o cuando conoció a la última tripulación de piratas del mundo.
Cada día en una esquina, a la sombra de un arbolito se sentaba en un banco de plaza, y pasaba el día contándole alguna historia al afortunado que tuviera la oportunidad de sentarse a su lado.
Siempre sorprendía a más de uno debido a la aparente veracidad de sus relatos. La manera de contar cuentos que tenía era infalible, podía tranquilamente hacer lagrimear hasta al más duro de los hombres, y emocionar hasta a la más fría de las señoritas.
Un día, apareció un desconocido que se sentó a charlar con él. Después de intercambiar unas palabras, el mentiroso proclamó -"es probable que éste sea mi último cuento. Me estoy jugando la vida en esta historia,"- y contó la que sería, tal vez, la más dura de todas las historias que contaría nunca, contó su vida, tal como había sido. Sin fantasías, sin gigantes, sin gorilas.
Terminó su cuento, y se fue.
El hombre desconocido se quedó sentado un largo rato. Todo lo que esperaba era otra mentira.
Durante los días siguientes, el banco de siempre se mantuvo vacío.
Supe entonces, que el mentiroso había contado la verdad, se había jugado la vida y había perdido por contar la más peligrosa de las historias, la historia real.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
martes, enero 6
Un post elaborado. (Microcuento)
Dedicarme tiempo a escribir como antes, sin ver lo que escribo, ni siquiera mirando la pantalla, o el teclado, me hace pensar en todos estos días en los que estube escribiendo que no tenía ganas de escribir.
Lo que realmente sucede es que escribo que no tengo ganas de escribir, porque me está costando horrores abordar cualquier tema que pueda ser de mero interés para alguien.
Y, como justificarme fué siempre mi cruz, puedo cargar con ella.
En este momento, en que creo, estoy siendo totalmente franca, puedo sentir ese cosquilleo que me dice, seguí, proque estas escribiendo desde adentro, y es esto lo que te hace falta.
Sé que prometí un post elaborado hace mucho, presisamente desde que decidí volver.
Sé que desde que volví hice las mil y un cosas para no sentarme a escribir y lidiar con el problema del paso del tiempo, de no saber nada, de intentar aclarar mis emociones y poder transmitir algo lindo.
Sé que también me pasaron cosas que ofuscaron y retrasaron este momento.
Pero hoy, hoy por vez primera desde aquel nuevo principio, estoy decidida a hacer un post elaborado.
Aunque no sé que contar, a partir de ahora sé que puedo empezar, porque hoy, liberé mis demonios interiores. Porque hoy mi cruz se hace pedazos.
Porque, siento que al fin puedo y quiero hacerlo.
Y no hay absolutamente nada que pueda detenerme a excepción de yo o la muerte(o un simple corte de luz jeje).
Así que después de la introducción, les dejo con lo primero que se me vino a la cabeza, despues de tanto, tanto tiempo.
Ahora es cuando yo los dejo, y me voy a buscar mis silencios y convertirlos en ruido
(Y si con esto se preguntan ¿qué quiso decir? no se preocupen demasiado, porque de esas preguntas ni siquiera yo tengo la respuesta).
Lo que realmente sucede es que escribo que no tengo ganas de escribir, porque me está costando horrores abordar cualquier tema que pueda ser de mero interés para alguien.
Y, como justificarme fué siempre mi cruz, puedo cargar con ella.
-0-0-0-0-0-0-0-
Sé que puedo hablar de muchas cosas.
Porque leí el diccionario.
Y hay miles de palabras.
Miles de verbos conjugables.
Artículos para armar oraciones.
Y millones de combinaciones posibles.
Pero, de esos millones, (pese a que llevo más de un mes buscando) aún no encuentro nada, absolutamente nada que me motive a contarles una historia. Llevarlos de paseo por algún lugar imaginario, invitarlos a tomar té de mis pensamientos, o simplemente, escribir, por mí.Porque leí el diccionario.
Y hay miles de palabras.
Miles de verbos conjugables.
Artículos para armar oraciones.
Y millones de combinaciones posibles.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0
En este momento, en que creo, estoy siendo totalmente franca, puedo sentir ese cosquilleo que me dice, seguí, proque estas escribiendo desde adentro, y es esto lo que te hace falta.
Sé que prometí un post elaborado hace mucho, presisamente desde que decidí volver.
Sé que desde que volví hice las mil y un cosas para no sentarme a escribir y lidiar con el problema del paso del tiempo, de no saber nada, de intentar aclarar mis emociones y poder transmitir algo lindo.
Sé que también me pasaron cosas que ofuscaron y retrasaron este momento.
Pero hoy, hoy por vez primera desde aquel nuevo principio, estoy decidida a hacer un post elaborado.
Aunque no sé que contar, a partir de ahora sé que puedo empezar, porque hoy, liberé mis demonios interiores. Porque hoy mi cruz se hace pedazos.
Porque, siento que al fin puedo y quiero hacerlo.
Y no hay absolutamente nada que pueda detenerme a excepción de yo o la muerte(o un simple corte de luz jeje).
Así que después de la introducción, les dejo con lo primero que se me vino a la cabeza, despues de tanto, tanto tiempo.
Silencios.
Siempre le gustó el silencio. Ese silencio que perturba y te llena de emociones. Que toca tus pensamientos y los llena de miedos o alegrías.
Siempre, siempre respetó esos silencios y vivió su vida buscando sus miedos. Siempre acompañado del silencio.
Eso que algunos llaman "la calma antes de la tormenta", para aquel que lo disfrutaba era su cielo personal.
Viajó a las alturas. Descendió. Entró y salió de los lugares más entrañables del mundo, en busca del silencio.
Antes de morir, supo que era sordo.
Siempre le gustó el silencio. Ese silencio que perturba y te llena de emociones. Que toca tus pensamientos y los llena de miedos o alegrías.
Siempre, siempre respetó esos silencios y vivió su vida buscando sus miedos. Siempre acompañado del silencio.
Eso que algunos llaman "la calma antes de la tormenta", para aquel que lo disfrutaba era su cielo personal.
Viajó a las alturas. Descendió. Entró y salió de los lugares más entrañables del mundo, en busca del silencio.
Antes de morir, supo que era sordo.
Ahora es cuando yo los dejo, y me voy a buscar mis silencios y convertirlos en ruido
(Y si con esto se preguntan ¿qué quiso decir? no se preocupen demasiado, porque de esas preguntas ni siquiera yo tengo la respuesta).
Lo de siempre, también!
Desas cosas de la vida.,
Lo que el viento no se lleva(?),
Nuevo comienzo
domingo, enero 4
Del sentido, de una charla.
Hace unos días, me desperté soñando. Soñé, como hacía mucho que no hacía.
Una habitación verde. Verde por todas partes. Muy verde.
Una silla blanca, una gris.Una mesa de vidrio.
Y alguien esperandome.
Y de repente, ahí estabamos. El sentido, y yo.
Me acomodé en la silla blanca. El sentido se limitaba a mirarme.
-Nos volvemos a ver- Dije, para iniciar una conversación; pero parecía poco dispuesto a contestarme.
-¿Qué hago acá?- Buscando respuesta. El sentido claramente se ofendió con mi pregunta.
-¿Debería saberlo?- Ya me había contrariado. (Cómo se puede esperar que sepa qué estaba haciendo ahí!).
Entonces dijo:
-Siempre quisiste saber por qué. A veces creo que simplemente, no entendés.
Y Se fué silvando bajito.
Si esto tiene algún sentido, que alguien me lo diga. Graciasdenada.
Una habitación verde. Verde por todas partes. Muy verde.
Una silla blanca, una gris.Una mesa de vidrio.
Y alguien esperandome.
Y de repente, ahí estabamos. El sentido, y yo.
Me acomodé en la silla blanca. El sentido se limitaba a mirarme.
-Nos volvemos a ver- Dije, para iniciar una conversación; pero parecía poco dispuesto a contestarme.
-¿Qué hago acá?- Buscando respuesta. El sentido claramente se ofendió con mi pregunta.
-¿Debería saberlo?- Ya me había contrariado. (Cómo se puede esperar que sepa qué estaba haciendo ahí!).
Entonces dijo:
-Siempre quisiste saber por qué. A veces creo que simplemente, no entendés.
Y Se fué silvando bajito.
Si esto tiene algún sentido, que alguien me lo diga. Graciasdenada.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?),
Tiempo Libre
sábado, diciembre 20
Hogar.
Hay un picaflor que me mira y me escucha cuando toco la flauta en el parque.
Hay una mariposa que a veces me acompaña cuando camino.
Hay una perra que me mira y es feliz cuando me despierto (aunque probablemente sabe que no la quiero, jeje).
Hay unos peces que persiguen a todo el que les pase por delante cuando tienen hambre.
Hay un lugar donde después de sentarte un rato, te sentís tranquilo.
Cuando llueve, el asfalto, refleja las nubes, refleja los árboles, las luces.
Hay muchas plantas, y llenas de abejas sus flores.
Hay un hormiguero que todas las tardes está roto, y todas las mañanas reparado.
Hay un pino que te obliga a alzar la cabeza para verlo completo.
Hay pasto, tanto pasto.
Hay un árbol desde el que se vé todo, y difícilmente seas visto.
Hay un rincón en donde no te mojas por mucho que llueva.
Hubo corridas, y paseitos en bicicleta.
Tantas mañanas, tantas noches.
Hubo escondidas. Manchas. Cuarteles. Cocinas. Refugios. Y horas de juegos.
Hubo niños. Hubo ancianos. Hubo tanto.
Hay mucha nostalgia, y mucha alegría.
Cosas que recuerdo y cosas olvidadas.
Cosas perdidas, algunas, más tarde encontradas.
Pero todo, todo lo que hay, y no hay, se resume en una palabra.
Hogar.
Y en mi hogar, es donde más me gusta estar.
Hay una mariposa que a veces me acompaña cuando camino.
Hay una perra que me mira y es feliz cuando me despierto (aunque probablemente sabe que no la quiero, jeje).
Hay unos peces que persiguen a todo el que les pase por delante cuando tienen hambre.
Hay un lugar donde después de sentarte un rato, te sentís tranquilo.
Cuando llueve, el asfalto, refleja las nubes, refleja los árboles, las luces.
Hay muchas plantas, y llenas de abejas sus flores.
Hay un hormiguero que todas las tardes está roto, y todas las mañanas reparado.
Hay un pino que te obliga a alzar la cabeza para verlo completo.
Hay pasto, tanto pasto.
Hay un árbol desde el que se vé todo, y difícilmente seas visto.
Hay un rincón en donde no te mojas por mucho que llueva.
Hubo corridas, y paseitos en bicicleta.
Tantas mañanas, tantas noches.
Hubo escondidas. Manchas. Cuarteles. Cocinas. Refugios. Y horas de juegos.
Hubo niños. Hubo ancianos. Hubo tanto.
Hay mucha nostalgia, y mucha alegría.
Cosas que recuerdo y cosas olvidadas.
Cosas perdidas, algunas, más tarde encontradas.
Pero todo, todo lo que hay, y no hay, se resume en una palabra.
Hogar.
Y en mi hogar, es donde más me gusta estar.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
viernes, noviembre 28
No soy un espejismo
Amigos, amigas, si es que todavía estan ahí. He vuelto. Porque lo que la marea se lleva, regresa (doy fé de eso).
Por ahora sólo estoy de paso ((para variar)), pero para esos ilusionados que querían que siguera con eso les digo:
En fin, esto es más para comunicar que "recuperé la contraseña".Y que ahora sí, se viene..se viene!!!
¡Si fuera fénix, seguro se vería como empiezan a moverse las cenizas!.
Si antes dije que renacer lleva tiempo, ahora pruebo -después de tanta mentira- la honestidad de mis palabras.
Espero que ustedes esten acá, para verme seguir creciendo; seguir preguntando y no pensando qué escribo. Simplemente, escribiendo.
De verdad, esperenmé, que estoy llegando, amigos.
Gracias por la espera. Gracias por la compañía. Gracias por la ilusión. Gracias por sus sonrisas. Gracias por levantar los pulgares siempre.
Simplemente, doy gracias, plenamente conciente de lo que eso conlleva.
Esta vez, nos vemos pronto.
Por ahora sólo estoy de paso ((para variar)), pero para esos ilusionados que querían que siguera con eso les digo:
"No os sintási desamparados, hermanos míos. Que más allá del horizonte habrá otro horizonte. Más alla del olvido, habra hambre de nuevos recuerdos. Y al final de todo, volveré. Etcétera".
O... algo por el estilo.
En fin, esto es más para comunicar que "recuperé la contraseña".Y que ahora sí, se viene..se viene!!!
¡Si fuera fénix, seguro se vería como empiezan a moverse las cenizas!.
Si antes dije que renacer lleva tiempo, ahora pruebo -después de tanta mentira- la honestidad de mis palabras.
Espero que ustedes esten acá, para verme seguir creciendo; seguir preguntando y no pensando qué escribo. Simplemente, escribiendo.
De verdad, esperenmé, que estoy llegando, amigos.
Gracias por la espera. Gracias por la compañía. Gracias por la ilusión. Gracias por sus sonrisas. Gracias por levantar los pulgares siempre.
Simplemente, doy gracias, plenamente conciente de lo que eso conlleva.
Esta vez, nos vemos pronto.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?),
Nuevo comienzo
lunes, agosto 6
Del sentido de las cosas que se escriben sin sentido.
No tengo otra cosa mejor que hacer que escribir, así que me puse a hacer la mejor y única cosa que ahora tengo en mente, que es escribir, por supuesto.
Ahora que releo lo que escribo, me doy cuenta de las cosas que puedo llegar a hacer en un rato donde me dedico a pensar y escribir lo que pienso.
Más allá de eso, me cuesta entender por qué escribo lo que pienso.
Uno podría escribir cosas que a la gente le gusten, y le parezcan bien. Uno, puede pensar en escribir lo que la gente quiere leer.
Pero aún así, teniendo esa idea en la cabeza, me dedico a escribir lo primero que se me ocurra, dejando de lado lo que a la gente pueda llegar a interesarle más que “lo primero que se me venga a la cabeza”.
Esa idea de escribir lo que me sale, en vez de escribir lo que sé que es “interesante“ y que puede terminar siendo más agradable para la lectura me atrae quizás tanto o más que encontrarme un libro que me guste y leerlo miles de veces.
Será tal vez que solo lo siento, y en realidad, lo que pienso es normal, no lo sé.
Pero se me ocurren cosas para nada normales, y aunque quizás las escriba, no tendría sentido alguno hacerlo, ya que estoy hablando de lo que pienso, y no de lo que se me ocurre escribir.
He llegado a pensar que todo lo hago por algo, cosa que sí tiene sentido, o lo tendría, si supiera por que hago las cosas.
Entonces, cambiando de parecer, me dedico a pensar que las cosas las hago por hacerlas. Pero esto no puede ser correcto, o por lo menos así se me ocurre pensarlo.
Quizás sea entonces que hago cosas buscando el porqué hago esas cosas.
Probablemente tenga mucho más sentido que las anteriores.
O quién sabe, tal vez nada de lo que haga o diga tenga sentido.
Pero supongo, que cuando pensamos, y las cosas salen espontáneamente, el sentido no nos preocupa.
Aunque puede que sea todo lo contrario, si no me preocupara el sentido, ¿Por qué escribo todo con cierto orden?
Es raro verme de esta manera, escribiendo cosas sin sentido para buscar el sentido de escribir cosas, o buscando por qué escribo cosas sin sentido.
Quizás escribir no tenga un sentido. Y todo lo que acabo de decir tampoco, porque después de todo, estoy escribiendo.
Ciertamente, esto último puede que tenga algo de sentido.
Pero no lo sé.
Por eso prefiero dejar todo como está, sin sentido o con todo el sentido que le sea posible poseer a lo que escribo.Por ahora prefiero buscar un sentido luego, y decir lo que pienso, mientras el tiempo se pasa volando, y yo escribo, buscando el sentido a andar diciendo lo que pienso que no tiene sentido.
Hola!, Volví, después de mucho. Ya extrañaba esto del blog.
Espero que alguien me siga leyendo...
En fin. Saludos.
Nos vemos en cuanto pueda. Espero que sea pronto.
Ahora que releo lo que escribo, me doy cuenta de las cosas que puedo llegar a hacer en un rato donde me dedico a pensar y escribir lo que pienso.
Más allá de eso, me cuesta entender por qué escribo lo que pienso.
Uno podría escribir cosas que a la gente le gusten, y le parezcan bien. Uno, puede pensar en escribir lo que la gente quiere leer.
Pero aún así, teniendo esa idea en la cabeza, me dedico a escribir lo primero que se me ocurra, dejando de lado lo que a la gente pueda llegar a interesarle más que “lo primero que se me venga a la cabeza”.
Esa idea de escribir lo que me sale, en vez de escribir lo que sé que es “interesante“ y que puede terminar siendo más agradable para la lectura me atrae quizás tanto o más que encontrarme un libro que me guste y leerlo miles de veces.
Será tal vez que solo lo siento, y en realidad, lo que pienso es normal, no lo sé.
Pero se me ocurren cosas para nada normales, y aunque quizás las escriba, no tendría sentido alguno hacerlo, ya que estoy hablando de lo que pienso, y no de lo que se me ocurre escribir.
He llegado a pensar que todo lo hago por algo, cosa que sí tiene sentido, o lo tendría, si supiera por que hago las cosas.
Entonces, cambiando de parecer, me dedico a pensar que las cosas las hago por hacerlas. Pero esto no puede ser correcto, o por lo menos así se me ocurre pensarlo.
Quizás sea entonces que hago cosas buscando el porqué hago esas cosas.
Probablemente tenga mucho más sentido que las anteriores.
O quién sabe, tal vez nada de lo que haga o diga tenga sentido.
Pero supongo, que cuando pensamos, y las cosas salen espontáneamente, el sentido no nos preocupa.
Aunque puede que sea todo lo contrario, si no me preocupara el sentido, ¿Por qué escribo todo con cierto orden?
Es raro verme de esta manera, escribiendo cosas sin sentido para buscar el sentido de escribir cosas, o buscando por qué escribo cosas sin sentido.
Quizás escribir no tenga un sentido. Y todo lo que acabo de decir tampoco, porque después de todo, estoy escribiendo.
Ciertamente, esto último puede que tenga algo de sentido.
Pero no lo sé.
Por eso prefiero dejar todo como está, sin sentido o con todo el sentido que le sea posible poseer a lo que escribo.Por ahora prefiero buscar un sentido luego, y decir lo que pienso, mientras el tiempo se pasa volando, y yo escribo, buscando el sentido a andar diciendo lo que pienso que no tiene sentido.
Hola!, Volví, después de mucho. Ya extrañaba esto del blog.
Espero que alguien me siga leyendo...
En fin. Saludos.
Nos vemos en cuanto pueda. Espero que sea pronto.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
domingo, agosto 5
Interrupciones Repentinas.
Quizás sea porque todo me da vueltas en la cabeza.
Puede que sea que de tanto girar, todo tenga un orden. O también que nada tenga orden, y todo este girando.
Lo cierto es que nuevamente interrumpo mi lectura.
Otro chispazo de esos que surgen sin ser previstos y encienden fuego a mi imaginación, obligándome a dejar lo que este haciendo de lado, sometiéndome a dejar que todo salga libremente. Otra vez no pienso lo que escribo, ni me preocupa saber que digo.
Nuevamente, aquí, frente a lo que soy, y no me doy cuenta; dejando escapar el secreto, mi secreto, ese que se mantiene oculto en mis profundidades, tanto para ustedes, como para mí.
Ese secreto que simplemente huye de los turbios fondos de mi ser, obligándome a interrumpir lo que sea que esté haciendo, dejándome sola frente a un mar de ideas que surgen, todas tentadoras, cada una mágica, sabiendo que solo una será desarrollada, o puede que ninguna, y solo escriba lo que pueda, inconcientemente, más allá del tiempo o la razón
Solo se que pasa, como el verano, o la primavera, o tal vez más escaso, más pequeño, como el instante en que un rayo atraviesa la noche.
Siento que soy como un peatón que se juega a cruzar la calle sabiendo que solo quedan escasos segundos para que el semáforo de luz verde a los autos, siento que soy ese ser desesperado por llegar al otro lado de la calle, sin importarle morir en el intento, sabiendo que tal vez, los coches frenen a su paso. Pero también entendiendo que un vago tal vez no asegura nada.
Lo cierto es que simplemente, este algo que florece en mí, se presenta de este modo, tan repentino que a veces hasta sorprende y me hace dudar, a veces instantes, a veces horas. Pero hay algo en mí que me dice cuando hacerlo. Más allá de la sensación de sentirme poseedora de una magnificencia exquisita para la escritura.
Y sé que en este momento amaneció en mi interior esta idea de contarles que siento cuando despierta en mí ese espejismo que me muestra un perfecto oasis, ese imaginar que puedo hacer magia o por lo menos, darme el lujo de intentarlo, y simplemente dejarlo escrito. A mano, para la próxima vez que sufra interrupciones repentinas, recuerde que más que molestarme, asustarme o dudar, debería de sonreír y simplemente, dejar que fluya en mí.
Saludos, y hasta la próxima,
que no se que tan próxima sea, porque vuelvo al colegio.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
viernes, agosto 3
Crónicas de un día de Agosto
Hace ya bastante que no escribo nada, y como me imagino, estarán ya cansados de ver dibujos e imágenes.
Así que decidí, (no se bien en qué momento), porque ya van varias veces que me “decido” a escribir, pero nunca escribí siquiera un “Buenas tardes”.
Si me permiten comentar, tuve, en estos días, variadísimas oportunidades de escribir, acerca de distintos temas, pero el que más me llamó la atención, y del cual decidí escribir, fue “¿Por qué siempre cae del lado del Dulce?”
Aunque de verdad, ¿Hay alguien verdaderamente seguro de que SIEMPRE caiga del lado del dulce?
Dejando de lado la reciente interrogación, dediquémonos, o mejor dicho, me pongo a escribir acerca del tema que tenía pensado escribir, que después de todo, es lo que me trajo a abandonar precipitadamente mi lectura, y empezar a articular palabras hasta formar oraciones, articular oraciones en párrafos, párrafos en textos, y así sucesivamente.
¿Por qué siempre cae del lado del Dulce?: Crónicas de un día de Agosto y del intento fallido de desayuno.
(De cómo un desayuno queda arruinado por los cordones de una zapatilla. O, en efecto, de cómo arruine la comida por no atarme los cordones de la zapatilla. Y de una moraleja que por lo menos a mí me dejo pensando ^^)
Sí amigos míos, una vez más empiezo a escribir a partir de un interrogante.
Para variar, no pienso hablar de cosas realmente interesantes (quizás a alguien sí le interese, pero nunca se sabe), simplemente, volveré a relatar hechos que estén basados en algo cotidiano, como el desayuno, la merienda, el mate o los bizcochitos.
Y aunque estén tan relacionados, dejaré el mate y los bizcochitos a un lado, y me dedicaré a las tostadas con manteca y dulce.
Para hacer más grata la lectura, voy a adjuntar al texto una crónica escrita a partir de hechos pasados.
Un día en Agosto de 2007:
Son las tres de la mañana, o eso creo. Hace frío y, tengo frío. Hay una gran diferencia.
Además de frío tengo hambre, y lo único a mano son unas tostadas y un poco de dulce.
Creo que dentro de poco me las desayunaré (Bwhahahahahaha).
[…]
Como se observa en la crónica, tenía (y hacía frío). Además tenía hambre, y lo único a mano eran unas tostadas, que planee desayunar.
Sin dudas me daría un banquete, donde el plato principal serían las dichosas tostadas.
Pero para entender mejor la historia, continuemos con la crónica, ya que se me hace prácticamente imposible explicar algo a partir de 3 renglones de la misma.
[…]
(Como dije antes, disfrutaré del “desayuno”).
Sigilosamente, por temor a que realmente sean las tres de la mañana, me dirijo a la cocina.
Luego de dudar unos minutos, (o segundos, no lo sé) me decido por una mermelada de damascos (o duraznos, no recuerdo) y un poco de manteca.
Ya relamiéndome imaginando lo que se vendría, comencé con la ardua tarea de untar la manteca, el dulce, y preparar un tazón de café con leche.
[…]
Como podrán apreciar, el desayuno estaba en proceso, y yo estaba dispuesta a desayunármelo, cueste lo que cueste. Continuemos:
[…]
En cuanto la tarea de untar quedó atrás, me dispuse a llevar el humeante tazón de café con leche a la mesa del comedor.
En el trayecto, note que los cordones de la zapatilla, como siempre, se encontraban desatados, corriendo yo el riesgo de tropezarme. Naturalmente, los dejé desatados y continué mi trayectoria de la cocina al comedor, y de vuelta al punto de partida.
Cuando comencé con el regreso al comedor, llevando conmigo el platito donde había acomodado cuidadosamente las tostadas, mirando atentamente a los cordones de la zapatilla, para no pisarlos me llevé por delante una alacena de la cocina. Por fortuna no pasó a más que eso.
(Vale aclarar el heroico hecho de que aún ninguna tostada toque el suelo).
[…]
Como imagino, descubrieron uno de mis secretos más preciados.
Sí, llevo siempre los cordones desatados. Y aunque debo admitir que más de una vez casi pierdo la cabeza por llevarlos así no me canso de no anudarlos, como deberían de estar siempre (anudados, como debería ser).
Además, supongo que notaron, casi arruino mi banquete, (al que salvé no se como).
En fin continuemos, que ya falta poco para el hecho en cuestión que me trajo a escribir.
[…]
Dificultosamente, me levanté con cuidado de que no caigan mi 3 preciosas tostadas.
Una vez que emprendí nuevamente mi camino, dirigí mi atención a no llevarme nada por delante, dejando de lado mis cordones.
Para mi desgracia, y la de las dichosas tres tostadas, trastabillé con los cordones, y aunque no caí al piso, di un extraño sacudón que, llevo al suicidio a una de las señoras tostadas. Lamentablemente, cayó del lado del dulce, dejando una pegajosa mancha en el piso.
[…]
Y si, mis queridísimos amigos, eso es lo que me trajo a escribirles hoy.
Como podrán observar, el descuido me llevó a perder mi tesoro.
Creo que nunca podría haber sido pirata. Imagínense a un pirata que escriba el mapa de tesoro en una galleta, y confíe tan preciado pedazo de masa a su loro “Paco”.
Queridos amigos, eso es una idiotez, y si no puedo negarlo, hago idioteces.
Pero a veces, esas idioteces traen frutos.
Piensen: Si esa idiotez no hubiera sucedido, no estaría ahora escribiendo.
Pero dejando las idioteces de lado, terminemos con la crónica, y con el texto en sí.
[…]
(Se me cayó una tostada).
Aunque aún tenía dos, sentía un vacío extraño. Inmediatamente supe que esa tostada, sería difícil de reemplazar.
Aún así, me apresuré (todavía manteniendo el silencio) a limpiar y hacer desaparecer toda posible evidencia de que había caído una tostada del lado del dulce en el piso
Después me dedique a disfrutar de lo que aún mantenía en mi poder, y por primera vez en algunos días, decidí atarme nuevamente los cordones de las zapatillas…mientras me preguntaba: ¿Por qué siempre del lado del dulce?
[…]
Extraído de “Crónicas de mi vida” Por Noko.
Fragmento: De un día de Agosto Y del intento fallido de desayuno
(Nombre original: El día de las idioteces reflexivas).
Adaptación para http://lega-laudable.blogspot.com por Noko.
Ya dando fin a la historia, y al post, quiero dejar en claro lo que me llevó a escribirles. Y por lo que me dediqué a contarles esta breve historia.
“Las idioteces muchas veces, nos llevan a recapacitar, y hacer las cosas bien.
De vez en cuando, “mandarse alguna” puede ayudarnos en muchos aspectos de la vida cotidiana, y ayudarnos a darnos cuenta de errores, que por muy obvios que parezcan, siempre terminan pasando desapercibidos, para muchos. No solo para nosotros mismos.
Aún así, hay que saber entender que el exceso de idioteces, nos vuelve idiotas. Y como se sabe, todos los excesos son malos.”
Espero que se entienda a lo que quiero llegar.
Así que ya saben:
Si hace mucho que no se mandan ninguna:
a) Son perfectos, y no comenten errores.
b) Están equivocados en algo, y no lo notan.
Dado que el punto “a” es demasiado improbable, fíjense en lo que hacen. Seguramente, no se están “atando los cordones”.
Así que decidí, (no se bien en qué momento), porque ya van varias veces que me “decido” a escribir, pero nunca escribí siquiera un “Buenas tardes”.
Si me permiten comentar, tuve, en estos días, variadísimas oportunidades de escribir, acerca de distintos temas, pero el que más me llamó la atención, y del cual decidí escribir, fue “¿Por qué siempre cae del lado del Dulce?”
Aunque de verdad, ¿Hay alguien verdaderamente seguro de que SIEMPRE caiga del lado del dulce?
Dejando de lado la reciente interrogación, dediquémonos, o mejor dicho, me pongo a escribir acerca del tema que tenía pensado escribir, que después de todo, es lo que me trajo a abandonar precipitadamente mi lectura, y empezar a articular palabras hasta formar oraciones, articular oraciones en párrafos, párrafos en textos, y así sucesivamente.
¿Por qué siempre cae del lado del Dulce?: Crónicas de un día de Agosto y del intento fallido de desayuno.
(De cómo un desayuno queda arruinado por los cordones de una zapatilla. O, en efecto, de cómo arruine la comida por no atarme los cordones de la zapatilla. Y de una moraleja que por lo menos a mí me dejo pensando ^^)
Sí amigos míos, una vez más empiezo a escribir a partir de un interrogante.
Para variar, no pienso hablar de cosas realmente interesantes (quizás a alguien sí le interese, pero nunca se sabe), simplemente, volveré a relatar hechos que estén basados en algo cotidiano, como el desayuno, la merienda, el mate o los bizcochitos.
Y aunque estén tan relacionados, dejaré el mate y los bizcochitos a un lado, y me dedicaré a las tostadas con manteca y dulce.
Para hacer más grata la lectura, voy a adjuntar al texto una crónica escrita a partir de hechos pasados.
Un día en Agosto de 2007:
Son las tres de la mañana, o eso creo. Hace frío y, tengo frío. Hay una gran diferencia.
Además de frío tengo hambre, y lo único a mano son unas tostadas y un poco de dulce.
Creo que dentro de poco me las desayunaré (Bwhahahahahaha).
[…]
Como se observa en la crónica, tenía (y hacía frío). Además tenía hambre, y lo único a mano eran unas tostadas, que planee desayunar.
Sin dudas me daría un banquete, donde el plato principal serían las dichosas tostadas.
Pero para entender mejor la historia, continuemos con la crónica, ya que se me hace prácticamente imposible explicar algo a partir de 3 renglones de la misma.
[…]
(Como dije antes, disfrutaré del “desayuno”).
Sigilosamente, por temor a que realmente sean las tres de la mañana, me dirijo a la cocina.
Luego de dudar unos minutos, (o segundos, no lo sé) me decido por una mermelada de damascos (o duraznos, no recuerdo) y un poco de manteca.
Ya relamiéndome imaginando lo que se vendría, comencé con la ardua tarea de untar la manteca, el dulce, y preparar un tazón de café con leche.
[…]
Como podrán apreciar, el desayuno estaba en proceso, y yo estaba dispuesta a desayunármelo, cueste lo que cueste. Continuemos:
[…]
En cuanto la tarea de untar quedó atrás, me dispuse a llevar el humeante tazón de café con leche a la mesa del comedor.
En el trayecto, note que los cordones de la zapatilla, como siempre, se encontraban desatados, corriendo yo el riesgo de tropezarme. Naturalmente, los dejé desatados y continué mi trayectoria de la cocina al comedor, y de vuelta al punto de partida.
Cuando comencé con el regreso al comedor, llevando conmigo el platito donde había acomodado cuidadosamente las tostadas, mirando atentamente a los cordones de la zapatilla, para no pisarlos me llevé por delante una alacena de la cocina. Por fortuna no pasó a más que eso.
(Vale aclarar el heroico hecho de que aún ninguna tostada toque el suelo).
[…]
Como imagino, descubrieron uno de mis secretos más preciados.
Sí, llevo siempre los cordones desatados. Y aunque debo admitir que más de una vez casi pierdo la cabeza por llevarlos así no me canso de no anudarlos, como deberían de estar siempre (anudados, como debería ser).
Además, supongo que notaron, casi arruino mi banquete, (al que salvé no se como).
En fin continuemos, que ya falta poco para el hecho en cuestión que me trajo a escribir.
[…]
Dificultosamente, me levanté con cuidado de que no caigan mi 3 preciosas tostadas.
Una vez que emprendí nuevamente mi camino, dirigí mi atención a no llevarme nada por delante, dejando de lado mis cordones.
Para mi desgracia, y la de las dichosas tres tostadas, trastabillé con los cordones, y aunque no caí al piso, di un extraño sacudón que, llevo al suicidio a una de las señoras tostadas. Lamentablemente, cayó del lado del dulce, dejando una pegajosa mancha en el piso.
[…]
Y si, mis queridísimos amigos, eso es lo que me trajo a escribirles hoy.
Como podrán observar, el descuido me llevó a perder mi tesoro.
Creo que nunca podría haber sido pirata. Imagínense a un pirata que escriba el mapa de tesoro en una galleta, y confíe tan preciado pedazo de masa a su loro “Paco”.
Queridos amigos, eso es una idiotez, y si no puedo negarlo, hago idioteces.
Pero a veces, esas idioteces traen frutos.
Piensen: Si esa idiotez no hubiera sucedido, no estaría ahora escribiendo.
Pero dejando las idioteces de lado, terminemos con la crónica, y con el texto en sí.
[…]
(Se me cayó una tostada).
Aunque aún tenía dos, sentía un vacío extraño. Inmediatamente supe que esa tostada, sería difícil de reemplazar.
Aún así, me apresuré (todavía manteniendo el silencio) a limpiar y hacer desaparecer toda posible evidencia de que había caído una tostada del lado del dulce en el piso
Después me dedique a disfrutar de lo que aún mantenía en mi poder, y por primera vez en algunos días, decidí atarme nuevamente los cordones de las zapatillas…mientras me preguntaba: ¿Por qué siempre del lado del dulce?
[…]
Extraído de “Crónicas de mi vida” Por Noko.
Fragmento: De un día de Agosto Y del intento fallido de desayuno
(Nombre original: El día de las idioteces reflexivas).
Adaptación para http://lega-laudable.blogspot.com por Noko.
Ya dando fin a la historia, y al post, quiero dejar en claro lo que me llevó a escribirles. Y por lo que me dediqué a contarles esta breve historia.
“Las idioteces muchas veces, nos llevan a recapacitar, y hacer las cosas bien.
De vez en cuando, “mandarse alguna” puede ayudarnos en muchos aspectos de la vida cotidiana, y ayudarnos a darnos cuenta de errores, que por muy obvios que parezcan, siempre terminan pasando desapercibidos, para muchos. No solo para nosotros mismos.
Aún así, hay que saber entender que el exceso de idioteces, nos vuelve idiotas. Y como se sabe, todos los excesos son malos.”
Espero que se entienda a lo que quiero llegar.
Así que ya saben:
Si hace mucho que no se mandan ninguna:
a) Son perfectos, y no comenten errores.
b) Están equivocados en algo, y no lo notan.
Dado que el punto “a” es demasiado improbable, fíjense en lo que hacen. Seguramente, no se están “atando los cordones”.
Saludos, y ¡Hasta la próxima!
Noko
Noko
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
miércoles, julio 18
.::8x8::.
Bueno, por fin encuentro un rato de paz, aunque sean las cuatro de la mañana,y deba ir a clases al mediodía.
Pero mirenme, aquí, frente a la pantalla, recitando palabras carentes de lógica alguna(quizás sí, quizás no), para personas que pese a todo lo que digo, leen lo que escribo, desperdiciando (o no) sus ratos de ocio.
Y, una vez más, me encuentro frente al mundo, sin saber que hacer, ni que decir.
Así es como estoy en este momento, enfrentándome a una de las tantas cosas, que me cuesta hacer.
Hablar de mí. Describirme con mis tantas veces buenas aliadas, las palabras.
No digo que no pueda hacerlo, después de todo, no es tan difícil hablar de uno mismo.
Pero, es una mezcla de temor y frustración hacerlo. Me molesto mucho al no encontrar las palabras justas que se acomoden a mi (desde mi punto de vista) manera de ser.
Quizás, deba yo acomodarme a las palabras, pero, soy demasiado terca como para verlo de ese modo.
Así que armándome con mis mejores intenciones, me voy a dedicar a tratar de armar algo minimamente presentable.
Qué mejor manera de empezar, que recordando las reglas.
1. Cada jugador cuenta 8 cosas de sí mismo
2. Además de las 8 cosas tiene que escribir en su blog las reglas.
3. Por último tiene que seleccionar a otras 8 personas y escribir sus nombres/blog.
4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario que han sido seleccionadas para este juego.
Ahora, veamos que es lo que sale. No creo que salga nada bueno. Igual, probando no pierdo nada.
1- Me encanta, pese a que a mi familia no, Harry Potter. Si, la historia del aprendiz de mago, me a llevado al encuentro de un mundo nuevo, un mundo de tinta y papel, debo mucho a estos libros. Gracias a ellos, encontré el cálido abrazo de la literatura. Y el mundo enorme que se abría ante mí, dejando que recorriese lugares fantásticos, sucesos del pasado y del futuro, así como también el presente; y me olvidara del tiempo, y del mundo en sí, aunque sea por un rato.
2-Amo también mis ratos de paz, esos que me dedico a hacer lo que me plazga, sin preocuparme por nada más que lo que pueda hacer. Desde dibujar las paredes de mi habitación, a improvisar canciones a frutas, a planetas distantes inexistentes, a sucesos extraños que solo se dan en mi mundo de sueños y fantasías. Aunque lamento que ahora estos delicados momentos se sitúen a noches de insomnio.
3- Me encanta la música, y todo lo que ella concierne. Aunque de esto, sepa poco y nada.Aún así, la encuentro fascinante. Y plenamente hermosa. (Aunque hay algunas...exepciones.)
Creo que casi nunca estoy en silencio, aunque hay veces, que deseo todo lo contrario.
4-Creo que es obvio que me encanta escribir, cuando el momento es el indicado, y las ideas están a una palabra de distancia.
Y tambien, sea estúpido o no, amo lo que escribo. Es más, una vez dije:
5- No vivo sin mi familia. Esas personas indispensables, que están siempre ahí cuando las necesite. Las únicas personas de las que puedo llegar a detestar y amar tan intensamente, que no se como ambos sentimientos caben en mí.
6- Agradezco tener a mis amigos siempre ahí, firmes conmigo. Dandome consejos, y riéndose conmigo.
Francamente, no se que seria de mi sin ellos. Acompañandome, pase lo que pase. Aunque las distancias sean extensas, nunca me sentí sola, gracias a ellos. Les debo mucho, y nunca me canso de agradecer el poder tenerlos, y saber que confían en mí, tanto como yo confío en ellos.
Disfruto de sus ocurrencias y las mías. Y siempre estoy dispuesta a ayudarlos. Aunque muchas veces, solo quede sin saber ni que decir, ni como actuar para hacer entender que comprendo. Y que quiero ayudar.
7- Nunca me gustaron las matemáticas. Ni de pequeña, ni ahora. Es simplemente odioso para mí. (Disculpenme pero tenía que decirlo =P )
8- Y ya, no puedo creer que termine, esto resultó más fácil de lo que pense.
Y a ver, ahora que ya acabo, siento que las palabras son escasas y vacias, y las ideas estan agotadas.
Bueno, llegué a la conclusión, despues de un rato de pensar, que me encanta el humor.
Esa idea de hacer reir a los demás, y reirse uno mismo, es algo que me atrae como si fuera un imán.
Me encanta saber que puedo hacer reir a los demás, y es una de las cosas de mí que más valoro. El generar una sonrisa en otra persona, aunque solo sea fugaz, me hace sumamente feliz.
Muchas cosas quedaron descartadas, pero no por eso son menos importantes que las que nombre.
Espero disfruten de esto. Y, saquen provecho alguno de lo que escribí.
Y para nominar, no tengo a nadie. Solo que lo haga el que quiera, y que disfrute al hacerlo.
Ya, me despido, porque esto, me temo, terminará siendo sumamente extenso.
Hasta pronto!, y disculpen las demoras!
Pero mirenme, aquí, frente a la pantalla, recitando palabras carentes de lógica alguna(quizás sí, quizás no), para personas que pese a todo lo que digo, leen lo que escribo, desperdiciando (o no) sus ratos de ocio.
Y, una vez más, me encuentro frente al mundo, sin saber que hacer, ni que decir.
Así es como estoy en este momento, enfrentándome a una de las tantas cosas, que me cuesta hacer.
Hablar de mí. Describirme con mis tantas veces buenas aliadas, las palabras.
No digo que no pueda hacerlo, después de todo, no es tan difícil hablar de uno mismo.
Pero, es una mezcla de temor y frustración hacerlo. Me molesto mucho al no encontrar las palabras justas que se acomoden a mi (desde mi punto de vista) manera de ser.
Quizás, deba yo acomodarme a las palabras, pero, soy demasiado terca como para verlo de ese modo.
Así que armándome con mis mejores intenciones, me voy a dedicar a tratar de armar algo minimamente presentable.
Qué mejor manera de empezar, que recordando las reglas.
1. Cada jugador cuenta 8 cosas de sí mismo
2. Además de las 8 cosas tiene que escribir en su blog las reglas.
3. Por último tiene que seleccionar a otras 8 personas y escribir sus nombres/blog.
4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario que han sido seleccionadas para este juego.
Ahora, veamos que es lo que sale. No creo que salga nada bueno. Igual, probando no pierdo nada.
1- Me encanta, pese a que a mi familia no, Harry Potter. Si, la historia del aprendiz de mago, me a llevado al encuentro de un mundo nuevo, un mundo de tinta y papel, debo mucho a estos libros. Gracias a ellos, encontré el cálido abrazo de la literatura. Y el mundo enorme que se abría ante mí, dejando que recorriese lugares fantásticos, sucesos del pasado y del futuro, así como también el presente; y me olvidara del tiempo, y del mundo en sí, aunque sea por un rato.
2-Amo también mis ratos de paz, esos que me dedico a hacer lo que me plazga, sin preocuparme por nada más que lo que pueda hacer. Desde dibujar las paredes de mi habitación, a improvisar canciones a frutas, a planetas distantes inexistentes, a sucesos extraños que solo se dan en mi mundo de sueños y fantasías. Aunque lamento que ahora estos delicados momentos se sitúen a noches de insomnio.
3- Me encanta la música, y todo lo que ella concierne. Aunque de esto, sepa poco y nada.Aún así, la encuentro fascinante. Y plenamente hermosa. (Aunque hay algunas...exepciones.)
Creo que casi nunca estoy en silencio, aunque hay veces, que deseo todo lo contrario.
4-Creo que es obvio que me encanta escribir, cuando el momento es el indicado, y las ideas están a una palabra de distancia.
Y tambien, sea estúpido o no, amo lo que escribo. Es más, una vez dije:
Amo estos párrafos incoherentes que salen de lo más profundo de mí, y me ayudan a pasar los ratos aburridos de un sábado por la mañana, amargado por el agrio sabor del insomnio.Es extraño como a veces, me inunda esa rara sensación de atropello, por escribir todo lo que mi mente maquina a mil por hora. Sí, es tan extraño como embriagador; (Como por ejemplo, en estos instantes, en que, sinceramente, siquiera yo se que es lo que estoy escribiendo, aun así, es casi irrefrenable el teclear de mis dedos entumecidos por el frío..)Es raro, no? sentirse así. Ver como los párrafos aumentan su tamaño incontroladamente, y uno sin darse cuenta de lo que dice, solo haciendo caso a un impulso, de escribir, sin meditar las palabras justas.
5- No vivo sin mi familia. Esas personas indispensables, que están siempre ahí cuando las necesite. Las únicas personas de las que puedo llegar a detestar y amar tan intensamente, que no se como ambos sentimientos caben en mí.
6- Agradezco tener a mis amigos siempre ahí, firmes conmigo. Dandome consejos, y riéndose conmigo.
Francamente, no se que seria de mi sin ellos. Acompañandome, pase lo que pase. Aunque las distancias sean extensas, nunca me sentí sola, gracias a ellos. Les debo mucho, y nunca me canso de agradecer el poder tenerlos, y saber que confían en mí, tanto como yo confío en ellos.
Disfruto de sus ocurrencias y las mías. Y siempre estoy dispuesta a ayudarlos. Aunque muchas veces, solo quede sin saber ni que decir, ni como actuar para hacer entender que comprendo. Y que quiero ayudar.
7- Nunca me gustaron las matemáticas. Ni de pequeña, ni ahora. Es simplemente odioso para mí. (Disculpenme pero tenía que decirlo =P )
8- Y ya, no puedo creer que termine, esto resultó más fácil de lo que pense.
Y a ver, ahora que ya acabo, siento que las palabras son escasas y vacias, y las ideas estan agotadas.
Bueno, llegué a la conclusión, despues de un rato de pensar, que me encanta el humor.
Esa idea de hacer reir a los demás, y reirse uno mismo, es algo que me atrae como si fuera un imán.
Me encanta saber que puedo hacer reir a los demás, y es una de las cosas de mí que más valoro. El generar una sonrisa en otra persona, aunque solo sea fugaz, me hace sumamente feliz.
Muchas cosas quedaron descartadas, pero no por eso son menos importantes que las que nombre.
Espero disfruten de esto. Y, saquen provecho alguno de lo que escribí.
Y para nominar, no tengo a nadie. Solo que lo haga el que quiera, y que disfrute al hacerlo.
Ya, me despido, porque esto, me temo, terminará siendo sumamente extenso.
Hasta pronto!, y disculpen las demoras!
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
domingo, junio 17
El Reto
¡Tanto tiempo sin vernos!, primero, quería agradecerles a todos los que pasaron, se tomaron un tiempo para leerme y comentaron (¡y los que no comentaron también!).
Les cuento, ya que es lo que me trajo a escribirles, que me anote en un reto de escritura en uno de los foros en los que estoy. Y quiero compartir con ustedes mi pequeño escrito.
Es una historia que sucede en Hogwarts (Harry Potter).
Y dice así.
Mirándote de Lejos:
Y así pasaba, tantos días mirándote de lejos, en las sombras, anhelante, con el deseo de gritar al mundo que te amaba.
Y así te miraba, tan radiante, tan hermosa como siempre.
Observarte era el mayor regalo que había recibido en mis días en Hogwarts.
Allí estabas tu, en tu soledad, tranquila, expulsando pequeñas partículas de paz al aire, tan tentadora.
Ya perdí la cuenta de todas las veces que tube que apasiguar esos impulsos de ir y besarte. Es algo que necesito, algo que debilita mi cordura y me deja sin aire.
Era parte de mi rutina diaria, además de los interminables deberes, observarte desde las sombras, seguirte y reprimir mis deseos de amarte apasionadamente.
Y un nuevo día que pasa, y otra vez, como bandido soy tu sombra, y te miro, pero solo eso, te observo desde las penumbras, sin importar ser descubierto, es más es algo que espero desde hace tiempo.
Nuevamente, fijas la vista en mí, aunque no puedas verme, y miras como buscándome en todas partes, pero sin conseguir mirar más que un infinito oleaje de sombras, solo sombras.
Y otro día que pasa, y otra lágrima derramada, otra angustia conseguida, por el precio de mirarte.
Ahora, te observo, así tan solitaria, leyendo tu gastado libro de Runas, ya no sé cuantas veces te vi con ese libro. Hay veces que deseo ser yo ese afortunado, solo para sentir la suave caricia que empleas para cambiar de página.
Un nuevo impulso se apodera de mí, uno irrefrenable, lentamente, sin controlar mis actos, salgo a la luz. Una luz que me quema de a poco.
Ahí estabas, con la vista fija en mi, mirándome con sorpresa. Tan hermosa, sí. Yo, cegado por la luz que ahora me dejaba en descubierto, caminé casi instintivamente a tu lado, te arrebaté el libro, y te mire, pero esta vez de cerca, maravillandome de las perfecciones de tu rostro; y solo dije, "No me mires, observame, buscame más allá de donde puedas ver, se que sabes donde buscar, mirame a lo lejos, y sabrás que estoy ahí" y me aleje caminando , dando suaves pasos, de nuevo a la penumbra, a seguir observandote de lejos, arruinando así mi única oportunidad de besarte, de acariciarte, de decir todo lo que siento.
Y me alejé, a mirarte desde lejos, a torturarme, como solía hacerlo. Y así pasé todos mis días, pero esta vez, tu también me mirabas.
Y así, pasamos nuestros días mirándonos de lejos..
Espero les guste.
Un saludo, nos vemos pronto o todo lo contrario...
Les cuento, ya que es lo que me trajo a escribirles, que me anote en un reto de escritura en uno de los foros en los que estoy. Y quiero compartir con ustedes mi pequeño escrito.
Es una historia que sucede en Hogwarts (Harry Potter).
Y dice así.
Mirándote de Lejos:
Y así pasaba, tantos días mirándote de lejos, en las sombras, anhelante, con el deseo de gritar al mundo que te amaba.
Y así te miraba, tan radiante, tan hermosa como siempre.
Observarte era el mayor regalo que había recibido en mis días en Hogwarts.
Allí estabas tu, en tu soledad, tranquila, expulsando pequeñas partículas de paz al aire, tan tentadora.
Ya perdí la cuenta de todas las veces que tube que apasiguar esos impulsos de ir y besarte. Es algo que necesito, algo que debilita mi cordura y me deja sin aire.
Era parte de mi rutina diaria, además de los interminables deberes, observarte desde las sombras, seguirte y reprimir mis deseos de amarte apasionadamente.
Y un nuevo día que pasa, y otra vez, como bandido soy tu sombra, y te miro, pero solo eso, te observo desde las penumbras, sin importar ser descubierto, es más es algo que espero desde hace tiempo.
Nuevamente, fijas la vista en mí, aunque no puedas verme, y miras como buscándome en todas partes, pero sin conseguir mirar más que un infinito oleaje de sombras, solo sombras.
Y otro día que pasa, y otra lágrima derramada, otra angustia conseguida, por el precio de mirarte.
Ahora, te observo, así tan solitaria, leyendo tu gastado libro de Runas, ya no sé cuantas veces te vi con ese libro. Hay veces que deseo ser yo ese afortunado, solo para sentir la suave caricia que empleas para cambiar de página.
Un nuevo impulso se apodera de mí, uno irrefrenable, lentamente, sin controlar mis actos, salgo a la luz. Una luz que me quema de a poco.
Ahí estabas, con la vista fija en mi, mirándome con sorpresa. Tan hermosa, sí. Yo, cegado por la luz que ahora me dejaba en descubierto, caminé casi instintivamente a tu lado, te arrebaté el libro, y te mire, pero esta vez de cerca, maravillandome de las perfecciones de tu rostro; y solo dije, "No me mires, observame, buscame más allá de donde puedas ver, se que sabes donde buscar, mirame a lo lejos, y sabrás que estoy ahí" y me aleje caminando , dando suaves pasos, de nuevo a la penumbra, a seguir observandote de lejos, arruinando así mi única oportunidad de besarte, de acariciarte, de decir todo lo que siento.
Y me alejé, a mirarte desde lejos, a torturarme, como solía hacerlo. Y así pasé todos mis días, pero esta vez, tu también me mirabas.
Y así, pasamos nuestros días mirándonos de lejos..
Espero les guste.
Un saludo, nos vemos pronto o todo lo contrario...
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
lunes, junio 11
Niebla
¿Qué más hermoso que la naturaleza?, ese "no se qué" que la vuelve única e inigualablemente hermosa, y esa capacidad que tiene de atraer la atención, la codicia, el deseo de poder...si, es bellísima por donde se la mire.
Y hoy, lo que me trae a escribirles, son dos de mis fascinaciones habituales en los días, el tiempo libre, y la naturaleza.
Hoy, quiero hablar de la niebla.
Qué curioso el clima, los cambios del tiempo, la humedad, el viento, frío, calor, nieve, lluvia, etc. Cada uno de estos trae una atracción distinta y -a su vez- de diferentes hermosuras. Pero, ¿Qué es de la niebla?, si, ese gris infinito, que más de una vez no nos deja ver tantas cosas, siquiera nuestros pies. ¿Qué curioso es, no? Ese no poder ver, que muchas veces irrita, y que muchas veces, hipnotiza. Y Acompañada del silencio, el frío y la soledad, puede ser cautivadoramente pertuvante. (Esto lo digo por propia experiencia, y gusto personal). Es extraño, por más de no poder ver nada, mirar...al infinito...y seguir viendo. Tantas mañanas amargadas por la densa niebla que cubre mi lugar, tantas mañanas de berrinche por un rato de sueño y un poco de Sol...
Pero ayer no, ayer fue un día único. Uno de esos días en que el sueño cambia de dueño, y no nos deja descansar. Unos de esos días en que dormir se torna imposible. Ese día fue ayer.
Y así paso:
Desperté, a eso de las 5 de la madrugada, sobresaltada y con el pulso a mil. Cuando calmé mis latidos, traté de intentar reconciliar el sueño (cosa que fue en vano, porque ya no volvería a dormir).
Y finalmente, me rendí, decidida a levantarme y, aunque todavía sostenía en mis hombros el cansancio del día anterior, me movilicé hasta la cocina (un trecho no muy largo) y me puse a preparar el desayuno, y fue entonces que se me ocurrió (considerando que no amanecía aún) aprovechar y ver salir el Sol, ese espectáculo único que es muy agradable de disfrutar. Y fui hasta la ventana, para calcular cuanto faltaba para ese show tan particular que me disponía a mirar, cuando mis esperanzas de deleitarme con el alba se apagaron en un gesto de sorpresa que, si alguno de mis hermanos hubiese visto, sería motivo para reír.
Para mi desgracia, una densa niebla lo cubría todo, (sí, todo) ocultando hasta el parque, apenas sí vislumbraba las luces de los autos y los camiones que habitualmente pasan por la ruta.
Y me resigne, un poco enojada por mi mala suerte, a desayunar, y por qué no...Tomarme un tiempo libre...
Y así fue, desayune, y me senté a escribir.
Y, aunque no esté muy contenta por lo que escribí, y aunque no revisé errores, ni coherencia, ni faltas ortográficas (Cosa que pienso hacer ahora) les entrego para su deleite (o no) esto que escribí, para la niebla y mi dichosa suerte.
Miro la niebla que se pega a las ventanas, sepulcral como el silencio roto por el llanto del dolor*.
Observo detenidamente cada destello de luz proveniente de ninguna parte concreta.
El frío se me cuela en los huesos, no me deja pensar.
Se entumecen mis sentidos, pero aún tengo fuerzas, para observar como hipnotizada el constante show de la visión de la naturaleza en todo su esplendor obnubilada por la misma naturaleza.
Agudizo el mirar -pegando mi nariz al vidrio- tratando de vislumbrar algo más que la monotonía de un gris infinito. Paisaje curioso, para quien observa, los variados remolinos del viento, las pequeñas partículas de polvo y tierra suspendidas en el aire, una hoja que cae, un ave volar, un rayo caer, un niño reír, todas imágenes imposibilitadas a mi realidad, por la niebla.
Guardando esperanzas de poder ver algo más que el frío gris, me mantuve viéndola como un espectáculo único, digno de ser observado por todos.
Y me di cuenta de algo, a pesar de no ver, quede cautivada con las vueltas y extrañas formas que se dibujaban con la brisa, y me quedé mirando, largo rato, hasta olvidar completamente qué era lo que me mantenía pegada a la ventana, congelándome.
Y finalmente, ese hechizo que la malvada lanzo sobre mí se deshizo, aunque hubiese preferido seguir mirando el gris, a sentarme frente a este cuchitril.
Y pensé...
qué dichosa mi suerte. Y yo que pensaba observar el amanecer.
*No se me ocurría ningún tipo de comparación, así que improvisé =]
Un Saludo, y hasta la próxima.
Y hoy, lo que me trae a escribirles, son dos de mis fascinaciones habituales en los días, el tiempo libre, y la naturaleza.
Hoy, quiero hablar de la niebla.
Qué curioso el clima, los cambios del tiempo, la humedad, el viento, frío, calor, nieve, lluvia, etc. Cada uno de estos trae una atracción distinta y -a su vez- de diferentes hermosuras. Pero, ¿Qué es de la niebla?, si, ese gris infinito, que más de una vez no nos deja ver tantas cosas, siquiera nuestros pies. ¿Qué curioso es, no? Ese no poder ver, que muchas veces irrita, y que muchas veces, hipnotiza. Y Acompañada del silencio, el frío y la soledad, puede ser cautivadoramente pertuvante. (Esto lo digo por propia experiencia, y gusto personal). Es extraño, por más de no poder ver nada, mirar...al infinito...y seguir viendo. Tantas mañanas amargadas por la densa niebla que cubre mi lugar, tantas mañanas de berrinche por un rato de sueño y un poco de Sol...
Pero ayer no, ayer fue un día único. Uno de esos días en que el sueño cambia de dueño, y no nos deja descansar. Unos de esos días en que dormir se torna imposible. Ese día fue ayer.
Y así paso:
Desperté, a eso de las 5 de la madrugada, sobresaltada y con el pulso a mil. Cuando calmé mis latidos, traté de intentar reconciliar el sueño (cosa que fue en vano, porque ya no volvería a dormir).
Y finalmente, me rendí, decidida a levantarme y, aunque todavía sostenía en mis hombros el cansancio del día anterior, me movilicé hasta la cocina (un trecho no muy largo) y me puse a preparar el desayuno, y fue entonces que se me ocurrió (considerando que no amanecía aún) aprovechar y ver salir el Sol, ese espectáculo único que es muy agradable de disfrutar. Y fui hasta la ventana, para calcular cuanto faltaba para ese show tan particular que me disponía a mirar, cuando mis esperanzas de deleitarme con el alba se apagaron en un gesto de sorpresa que, si alguno de mis hermanos hubiese visto, sería motivo para reír.
Para mi desgracia, una densa niebla lo cubría todo, (sí, todo) ocultando hasta el parque, apenas sí vislumbraba las luces de los autos y los camiones que habitualmente pasan por la ruta.
Y me resigne, un poco enojada por mi mala suerte, a desayunar, y por qué no...Tomarme un tiempo libre...
Y así fue, desayune, y me senté a escribir.
Y, aunque no esté muy contenta por lo que escribí, y aunque no revisé errores, ni coherencia, ni faltas ortográficas (Cosa que pienso hacer ahora) les entrego para su deleite (o no) esto que escribí, para la niebla y mi dichosa suerte.
Miro la niebla que se pega a las ventanas, sepulcral como el silencio roto por el llanto del dolor*.
Observo detenidamente cada destello de luz proveniente de ninguna parte concreta.
El frío se me cuela en los huesos, no me deja pensar.
Se entumecen mis sentidos, pero aún tengo fuerzas, para observar como hipnotizada el constante show de la visión de la naturaleza en todo su esplendor obnubilada por la misma naturaleza.
Agudizo el mirar -pegando mi nariz al vidrio- tratando de vislumbrar algo más que la monotonía de un gris infinito. Paisaje curioso, para quien observa, los variados remolinos del viento, las pequeñas partículas de polvo y tierra suspendidas en el aire, una hoja que cae, un ave volar, un rayo caer, un niño reír, todas imágenes imposibilitadas a mi realidad, por la niebla.
Guardando esperanzas de poder ver algo más que el frío gris, me mantuve viéndola como un espectáculo único, digno de ser observado por todos.
Y me di cuenta de algo, a pesar de no ver, quede cautivada con las vueltas y extrañas formas que se dibujaban con la brisa, y me quedé mirando, largo rato, hasta olvidar completamente qué era lo que me mantenía pegada a la ventana, congelándome.
Y finalmente, ese hechizo que la malvada lanzo sobre mí se deshizo, aunque hubiese preferido seguir mirando el gris, a sentarme frente a este cuchitril.
Y pensé...
qué dichosa mi suerte. Y yo que pensaba observar el amanecer.
*No se me ocurría ningún tipo de comparación, así que improvisé =]
Un Saludo, y hasta la próxima.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
sábado, junio 9
Lega Laudable
Quisiera ahondar en la más profunda e interminable irreflexión jamás escrita, me gustaría buscar más allá de todo. Y encontrarme con lo desconocido. Pero nos encontramos aquí con un inconveniente, siento temor a lo desconocido. Se que pueda sonar simple, pero es algo que no me deja avanzar. Y muchas veces olvido lo que estoy buscando, por canalizar mi mente, y mi espíritu en vencer mis miedos. Quizá sea de atropello, que me pase esto.
Hay veces que me pregunto, ¿por que no vencer mis miedos, y luego salir adelante?
Sinceramente, a más de eso no he llegado, solo a preguntarme.
Y es por esto que soy una Lega.
Pero, ¿por qué laudable?, eso amigos míos, lo descubriremos juntos, con el pasar de los inviernos y las primaveras.
Hay veces que me pregunto, ¿por que no vencer mis miedos, y luego salir adelante?
Sinceramente, a más de eso no he llegado, solo a preguntarme.
Y es por esto que soy una Lega.
Pero, ¿por qué laudable?, eso amigos míos, lo descubriremos juntos, con el pasar de los inviernos y las primaveras.
Lo de siempre, también!
Lo que el viento no se lleva(?)
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